La primera vez que escuché que la Cumbre de las Américas se haría en Colombia pensé que iban a instalar mesas Rimax en el Centro comercial que queda cerca de Mundo Aventura. Supuse que en Plaza de las Américas iba a haber cuentería, bambuco, cumbia, niños tocando acordéon, chalequeadores, y todo aquello que nos caracteriza y que le llama la atención a la gente del común, a la mayoría. Pero nada más cerca de eso. En Colombia ya organizamos el mundial Sub 20 (con cientos de miles de turistas fantasmas que no se vieron por ningún lado), la Copa América (qué cosas, ahí también faltaron países), los juegos Panamericanos, mundiales de ciclismo y patinaje, pero nunca, nunca habíamos tenido la oportunidad de realizar una Cumbre de las Américas. Wow. ¿A quién le importa? O mejor, ¿a quién le afecta?
Yo no sé si el vendedor de tinto en Cartagena, o la señora que hace trenzas con chaquiras en la playa, o la palenquera con su sandía y su chontaduro en la cabeza tienen idea de quién es Barack Obama o José Mujica. Tampoco creo que los perros callejeros o los indigentes de la amurallada sepan con exactitud la razón por la cual los están escondiendo de las calles para dar una buena impresión de la ciudad a los mandatarios continentales. ¿También harán lo mismo con las promotoras del turismo sexual en el Caribe? ¿También harán lo mismo con los que sufren de hambre en el Cerro de la Popa? A mí me parece que por cuenta de unos intereses que no nos interesan quieren «amurallar» a todos los cartageneros, pero por fuera de su ciudad. ¿Será que a los mandatarios de nuestro país les da vergüenza la población que gobiernan?
Yo no sé si el vendedor de tinto en Cartagena, o la señora que hace trenzas con chaquiras en la playa, o la palenquera con su sandía y su chontaduro en la cabeza tienen idea de quién es Barack Obama o José Mujica. Tampoco creo que los perros callejeros o los indigentes de la amurallada sepan con exactitud la razón por la cual los están escondiendo de las calles para dar una buena impresión de la ciudad a los mandatarios continentales. ¿También harán lo mismo con las promotoras del turismo sexual en el Caribe? ¿También harán lo mismo con los que sufren de hambre en el Cerro de la Popa? A mí me parece que por cuenta de unos intereses que no nos interesan quieren «amurallar» a todos los cartageneros, pero por fuera de su ciudad. ¿Será que a los mandatarios de nuestro país les da vergüenza la población que gobiernan?
Como si todo esto no fuera
suficiente, aquellos que no serán «escondidos» de los ojos del veneradísimo Barack
Obama (al que ya le hicieron dizque Casa
Blanca en Colombia, a estos sí hay que esconderlos ola), tendrán que aguantarse
protocolos de seguridad tan ridículos como el cierre de playas durante la
Cumbre, la ley seca, el parrillero en
moto y ojo a esta: «queda prohibida la realización de manifestaciones públicas
durante los días 13, 14 y 15 de abril, exceptuándose aquellas movilizaciones
que sean autorizadas por el Secretario del Interior y Convivencia Ciudadana de
Cartagena» (fuente Caracol Radio). Yo me pregunto qué tipo de protestas pueden
ser autorizadas, me imagino que permitirán aquellas contra las declaraciones
de Rafael Correa o esas contra el socialismo en Cuba, porque no podemos quedar
mal con míster Barack Hussein.
Si había tanto problema en
Cartagena pudieron haber hecho la Cumbre en otro lado. En Chía por ejemplo. La «Cumbre
de Andrés, Carne de Res», allá llevan a todos los artistas y lagartos que
visitan el país; no hay nada más colombiano que las figuritas del Divino Niño.
O qué tal La «Cumbre del Simón Bolívar» en Bogotá. Como aquí no hay escenario
para espectáculos no se vería mal un picnic de presidentes ahí al lado del lago
del Parque de los Novios, en el Simón Bolívar. No estaría mal tampoco una «Cumbre
del Juanchito» en Cali, allá sí se moverían bastante para definir el futuro de…
No, olvídenlo. Más bien una «Cumbre de los pies descalzos», el solo hecho de
imaginar a Dilma Rousseff ahí chapoteando en las fuentes del Parque de EPM con
los pantalones remangados me genera una profunda curiosidad. O qué tal si la
hacemos en Santurbán o en Gramalote, o en Puerto Gaitán o en el Huila, entre
Hobo y Gigante, o en alguna de esas regiones que casi que son propiedad de
empresas de otros países (que ni siquiera son de América) para que vean lo más
valioso de Colombia: la biodiversidad; hay que aprovechar nuestra riqueza
natural, porque nos la están acabando.
Es una lástima que en Colombia
se arme semejante boroló por una Cumbre que no recordará nadie en mayo. ¿En dónde
fue la última cumbre? La de 2009… ¡Ah sí!, en Puerto España, Trinidad y Tobago. Trinidad y Tobago… Cuando
termine la Cumbre que solo se desarrolla en dos días ─Obama por ejemplo solo se quedará un día
en Cartagena─, saldrá información en
los medios (que aseguraron noticias por 2 semanas aunque el evento dure menos
de una) que nos hará sentir orgullosos de los grandes avances que se han
logrado en materia de debates sin sentido contra la legalización de la droga,
desventajas de Colombia frente al TLC, la pobreza, la guerra, la inclusión de
Cuba en unas reuniones que no sirven para un carajo y lo más importante:
habremos logrado realizar un evento de altura como la inolvidable Copa América
que nadie recuerda, los Juegos Panamericanos que no ganamos, o el mundial de
fútbol que nunca realizamos.