11 oct 2011

¿Por qué NO votaré por Gustavo Petro?

No votaré por Gustavo Petro. Cabe aclarar que inclinarme hacia una postura ideológica me resulta aburrido y sectario, por eso procuro mirar el problema desde afuera de la política, basándome en la información que proveen los medios. 

Gustavo Petro es oriundo de Zipaquirá y allí inició su carrera política como militante del M-19, guerrilla que finalmente terminó marcándole su historial judicial debido a la condena de dos años que el ahora candidato a la Alcaldía de Bogotá debió purgar por delitos relacionados a su pertenencia en el grupo. Está claro, haber hecho parte de un grupo guerrillero no implica de tajo estar imposibilitado para ejercer política; y según él, no mató a nadie, por lo que hay que creerle y no hacer de eso una excusa para contrarrestarlo. 





El argumento más fuerte que tengo para no votar por Petro es esa constante contradicción entre sus discursos y sus actos (a mi parecer solapados) en los que se ha visto involucrado en el pasado y en estas elecciones. Haber votado por el actual Procurador Alejandro Ordóñez mientras estaba en el Congreso (a sabiendas del pasado inquisidor de quema de libros de Ordóñez y toda la diferencia ideológica entre ambos) es reprochable aún cuando conocemos el extremismo católico del Procurador, quien se opone tajantemente a la libertad de cultos y de sexualidad por ejemplo, mientras que Petro hace parte de los que apoya estas iniciativas. Puede justificarse diciendo que el Procurador ha hecho un magnífico trabajo destapando corrupción, pero yo me pregunto: ¿puede uno ir en contra de sus principios para elegir a alguien? Sería como decir que un conservador vota por una prostituta como Procuradora solo porque puede revelar las intimidades de los corruptos… 

Si hay algo que repudio de Petro es su capacidad para hacer olvidar su pasado en el Polo Democrático. La colectividad con la que se hizo grande lo llenó de ambición a tal punto de querer llegar a la presidencia, pero su intento se vio frustrado por una mujer, quien ahora es alcaldesa, y quien para Petro fuera fórmula vicepresidencial. Aunque las razones que adujo Petro para renunciar al Polo tuvieron que ver con pensamientos éticos denunciando a diestra y siniestra, creo que no hace falta ser muy listo para darse cuenta que el detonante de su salida fue ver que no le dieron la presidencia del Polo, y por eso se marchó con su reputación a otra parte. Claro, lo que a él suele olvidársele, es que estuvo presente con Samuel Moreno en el mismo partido y que ahora Sammy está en la cárcel por delitos similares a los de Iván Moreno. Ahora él es el dueño de su propio negocio (Progresistas) y está bien, lo terrible del caso es que salga lanzando críticas a los miembros de su antigua colectividad porque, entre otras razones, no le dieron el puesto que quería. 

Pero mi indignación contra la actitud ladina de Petro incluso llega a la candidatura que está llevando a cabo y sus estrategias reprobables que pocos parecen notar. Resulta que los tarjetones para el Concejo de Bogotá cuentan con el logotipo del partido y el número del candidato, como se observa en esta imagen:



¿Ven alguna diferencia entre el logo de Progresistas y los demás? No es difícil notarlo, máxime cuando LA FOTO DE GUSTAVO PETRO abarca la mitad del logo que de por sí no incluye la imagen del candidato cuando se instala en propaganda por ejemplo. ¿Cuántos tarjetones se imprimen para Concejo de Bogotá? ¿A usted le permiten ingresar propaganda política de candidatos cuando llega al puesto de votación? ¡No! Y Petro está consiguiendo de forma gratuita que su imagen se exponga para los votantes ¡JUSTO EN EL MOMENTO DE LA VOTACIÓN! ¿Es eso ético? ¿Es eso digno de un mandatario que suele denunciar irregularidades? Digo respetuosamente que hace falta ser marrullero para incluir este tipo de imágenes en el tarjetón y ni siquiera pronunciarse al respecto como para decir que los quitará; no, y de seguro no lo hará, porque sabe que eso le conviene a la hora de las elecciones… Conveniencia… CONVENIENCIA… ¿Será así si llega a ser alcalde? 

Por último quiero hablar sobre el movimiento Progresistas. Pareciera que ha tomado una gran fuerza aquel grupo de personas con chaquetas blancas que para los incautos pudiera verse como un grupo de médicos o miembros de una secta futurista, pero bueno, la indumentaria es otro tema. Lo que me parece contradictorio de este partido, y sobre todo del sujeto en cuestión, es que se haya convertido en una especie de “efigie caudillista de izquierda” en el país, y a partir de su reconocimiento como el “mesías anti derecha de Colombia” quiera atacar al candidato de Uribe, al candidato independiente y a todos los demás, pero eso sí, entrando en el mismo juego del mandatario idolatrado e idealizado. Petro no es una solución segura como ningún otro candidato, no sabemos qué sucederá si llega a ganar, por eso me parece que ni él ni nadie debe ser etiquetado como el "salvador". Ha de ser contradictorio defender ideas en contra de la perpetuación en el poder siendo uno la imagen de un movimiento en cuyo logo se aparece como figura principal. Es que ni siquiera la U hizo eso… 

¿A pesar de todo esto sigue pensando en votar por Petro? Por suerte somos libres de votar por quien queramos al menos en mi caso, y yo seguramente no seré partidario de una izquierda confusa, contradictoria, marrullera y ególatra; prefiero en cambio, anular el voto escribiendo lo que pienso de él al lado de su foto y descargar mi coraje de esta forma, porque quizá solo para eso sirve la elección popular en la democracia: para desahogarse.